Interacciones del lector

Comentarios

  1. Magnífico artículo. ¡ Qué bien y que bonito lo cuentas. Me encanta escuchar tus podcast, pero leer estos artículos es relajante y muy agradable. Sigue ahí. Creo que puedes ayudar a muchas mamás

    • ¡Gracias! Ojalá sea así y a todas las mamás les pueda gustar y servir de ayuda como a ti. Un fuerte abrazo

  2. Eres una gran reparadora. Me encanta oír tus podcast y ahora leer tus artículos.
    Me hacen pasar un rato relajante é instructivo. Sobre todo recordando mis momentos de madre primeriza.
    Sigue haciéndonos pasar estos ratos tan agradables

    • Sí, parece mentira. En mi caso han pasado apenas 2 años y ya se me estaban olvidando muchas cosas. Escribir este artículo me ha hecho recordar esos momentos. He disfrutado mucho escribiéndolo así que si además os gusta eso es una pasada. ¡Qué ilusión!, gracias.

  3. El día que miniP llegó a casa del hospital estaban terminando de trasdosar con pladur la pared de fachada del salón.
    El polvo de la lana de roca, el yeso laminado y la mierda en general, junto con un penetrante olor a cola de contacto lo invadía todo.
    Madre e hijo pasaron ese día en la autocaravana de los abuelos del primogénito aparcada a escasos metros de la obra.
    La madre no parecía muy conforme con todo aquello.

    Pero todos sobrevivimos…

    • ¡Qué bueno Pedro!! Esto nos lo tienes que contar con más detalles en alguno de tus post. Me lo estoy imaginando y no dejo de reír. ¡Pobre madre! Toda una experiencia que le encantará conocer muy pronto a ese pequeñín. ¡Gracias!! Un besazo

  4. Efectivamente esa ráfaga de energía que tienes es una señal de que el parto está cerca, y si a eso le sumamos la ansiedad de la cercanía del nacimiento del bebé, nos lleva a ese estado ligeramente paranoide. 🙂

    • Hola Mamas10, muchas gracias por vuestro comentario. Dices que esa ráfaga de energía es señal de que el parto está cerca pero la verdad es que en mi caso apareció al tercer mes. Los 3 primeros meses me quería morir, me dolía todo, no me podía mover de la cama y me los pasé vomitando y con nauseas. Sin embargo, fue cumplir 3 meses de embarazo y encontrarme mejor que nunca y con más energía que en mi vida. Esa energía, e incluso insomnio, duró hasta el final. Recuerdo mi embarazo como una de las mejores etapas que he experimentado. Ojalá sea así en la mayoría de los casos, fue muy bonito. Bienvenida esa paranoia :).

  5. Gracias por tu artículo! Ya conocía este síndrome pero me ha ido bien leer las mismas experiencias que estoy viviendo. En mi caso empezó también sobre el tercer mes pero solo organización de listas, al sexto mes ya me empecé a volver loca haciendo planos de la habitación y todas las maneras posibles de colocar cada mueble (incluso la papelera…). Si eres organizada y un poco obsesiva es muy difícil que no se te vaya la cabeza de vez en cuando, pero como dices, si te sabes controlar puedes restringirlo a algunos días de mucha locura. Ánimo a todas y a disfrutar de este momento tan bonito!

    • Hola Jessica, gracias a ti. Como dices lo importante es disfrutar de ese momento tan bonito aunque se nos vaya un poco la cabeza. Un poquito (controlado) de locura nunca está mal. Seguro que la habitación te ha quedado (o te está quedando) preciosa y no habrá lugar mejor para esa papelera!! 🙂 Un abrazo

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