Interacciones del lector

Comentarios

  1. Hola Cristina,
    Yo era de las de vaqueros…Ahora mis hijos tienen 7 y 9 años y no poden muchos impedimentos a que compre y elija su ropa. Pero me han dejado muy, muy claro que no se van a poner ni un vaquero más (incluye otros pantalones con botones, cremalleras y 0 elasticidad) ni una camisa más (incluye partes superiores de abrochados sin fin).
    He entendido que, a parte de los gustos que cada uno podamos tener (y que las madres solemos imponer), está la comodidad. A la que los niños no van a renunciar tan pronto y tan facilmente.

    • No sé que había pasado con este comentario, no me había llegado aviso y llego tardísimo a contestarte. ¡Sorry!! Mil gracias Maria José. Te diré que yo el otro día fui a comprar ropa al pequeño Leo que acaba de cumplir 3 años. Tenía la intención de comprarle algo tipo vaqueros pero de una tela más elástica y con cinturilla de goma, ¡qué menos! Pensé que no tendría problema para encontrar algo así y nada de eso. Ropa para niños tan pequeños con cremalleras y botones, pantalones pitillo sin ninguna elasticidad y un largo etcétera. ¡No entiendo nada!! Un abrazo chiquilla

  2. Totalmente de acuerdo a los niños hay que dejarlos vivir sus etapas, la ropa del niño tiene que ir en consonancia con toda esa energía que guardan dentro de sí y que está en ebullición, la ropa tiene que ser cómoda, suave y sin muchas cremalleras o botones, nada de pantalones pitillos o prendas complicadas, todo tiene su momento, tampoco estoy de acuerdo con esos cortes de cabello exagerados que emulan la última moda adulta. Excelente articulo muy ilustrativo espero que algunos padres entiendan esta preocupación, un saludo.

    • Hola Rizog, muchas gracias por tu comentario. A ver si como dices logramos llegar a muchos padres. Queremos lo mejor para ellos y sin embargo nos dejamos arrastrar por la moda pensando que si lo dice tal persona o tal marca será también lo más adecuado para ellos. No nos paramos a pensar de forma objetiva y crítica. Creo que estamos demasiado preocupados por el que dirán y por sentirnos parte de «la comunidad» o de un determinado grupo. Parece que el vestir «a la moda» otorga un estatus y queremos formar parte de él. La solución es que pongamos de moda lo cómodo y funcional y lo adaptado a la edad de cada niño así que necesitamos famosas que nos apoyen en esto y saquen a sus niños con este estilo dando ejemplo : ) Un abrazo

  3. Llamamos «Ser un bebé» a vestirle como un principito del siglo XV con unos petos que recuerdan a la ropa de los viejos burgueses de la edad media…así un bebé tiene que vestirse con el uniforme renacentista para ser bebé ,identificarse con colores como el ganado para «permitirle ser bebé»pero luego nada más nacer le exigimos rutinas de adulto como pretender que duerman ocho horas en su cama y le fomentamos actividades más propias de puretas como ir al centro comercial o a comer unas rabas al bar

    • Bufff, ni hablar, todo lo contrario. Ser bebé, tal y como nosotros lo entendemos, es permitir que descubra a su ritmo el mundo que le rodea, y eso, nos guste o no, supone cambiar nuestras rutinas. Y vestirlo, ante todo, con ropa cómoda que le permita moverse con total libertad, no como un adulto con vaqueros pitillo o como un principito del SXV lleno de encajes, botones y lazos. Saludos y gracias por tu comentario!

  4. Estoy de acuerdo en lo de no vestir a un niño como un adulto, los nisños quieren correr, moverse con facilidad… y ponerles faldas o vaquros puede impdir que se muevan y distruten jugando con la comodidad que deberian como los niños que son.

    • Muchas gracias por tu comentario. Está claro, lo que no entiendo es que siga habiendo padres que antepongan otras cosas a la comodidad y el correcto desarrollo de un niño (¿la apariencia, el qué dirán, la moda?? ¿qué moda y qué apariencia?, no entiendo muy bien cuál es la razón). Sin ir más lejos ayer el mejor amigo de Leo, con 4 años, calzado con zapatos castellanos. Al pobre le hacían daño y no podía ni correr. Como era de prever acabó andando mal, haciéndose daño y descalzo. Mucho mejor descalzo, desde luego.
      Un abrazo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *